Seguro que lo has visto en cientos de sitios, aunque no sabías como llamarlo. Nos lo encontramos en comercios, en la restauración, mientras caminamos por la calle, en marquesinas de autobús, anuncios, en televisión e incluso en las redes sociales.
Lo que de verdad importa no es lo que decimos, sino cómo lo decimos, y el principal exponente de esta afirmación es el lettering, una disciplina en la que la línea entre el lenguaje y el arte se cruza, convirtiendo las letras y las palabras en creaciones artísticas de tipo ilustrativo y pictórico.

¿Es lo mismo lettering, caligrafía y tipografía?

No efectivamente, lettering, caligrafía y tipografía no pueden considerarse lo mismo.
Si bien es cierto que todas pertenecen al campo de la escritura, no tienen prácticamente nada en común entre ellas.

Caligrafía

La caligrafía es una rama de la escritura considerada como el arte de escribir por lo que se requieren trazos muy precisos, un pulso muy firme horas y horas de práctica para poder dominarla correctamente.

¿Nunca te has planteado que cada persona tiene un tipo de letra distinto?

Es posible que nunca te lo hayas planteado, pero la forma que tienes de escribir, es caligrafía.
No obstante no hay que pensar que la caligrafía es sólo el hecho de escribir pues, actualmente se está convirtiendo, junto con el lettering, en una disciplina artística, en la que la técnica y los materiales empleados juegan un papel verdaderamente importante en los resultados finales, aportando una gran calidad artística.

Caligrafía en lettering.

Tipografía

Cuando te dispones a desarrollar cualquier tipo de documento escrito, en tu ordenador, ¿qué tipo de letra utilizas?. Si has leído bien, tipo de letra. Si te fijas un “tipo” es un tipo de letra, valga la redundancia, un estilo de letra con una forma, una altura, un tamaño y un grosor establecido.
Piensa entonces que cuando hablamos de tipografía nos estamos refiriendo a otra rama de la escritura, dedicada al diseño de letras o fuentes completas, en las que se incluyen mayúsculas y minúsculas, números y todo tipo de signos y símbolos.
A este conjunto tipográfico se lo conoce como fuente tipográfica y se ha creado con un estilo y características comunes que hacen que todas las letras de cada fuente tengan una coherencia de tamaño y estilo, para que, a la hora de su uso quede un texto equilibrado y ordenado, al contrario que pasa con la caligrafía y el lettering.
Como hemos comentado al principio de este tema, cuando redactas un documento, por ejemplo, en un word, sueles hacer uso de un tipo de fuente, de tipografía. Así sin habértelo planteado conoces una gran variedad de tipografías como pueden ser la helvética, Times New Roman, Arial, Calibri …
Sin embargo, la creación de tipografía también nos permite un cierto desarrollo artístico, en cuanto al diseño propio de la propia letra o tipo, aunque posteriormente haya que mantener el mismo tamaño o grosor de astas y la misma altura.
Este tipo de creación puede ser muy interesante, como se muestra en la siguiente imagen.

Lettering

Y por fin, llegamos a nuestro punto de interés a desarrollar, el lettering.
Como ya hemos comentado anteriormente, el lettering se ha convertido en una disciplina puramente artística de la rama del diseño gráfico que tiene una gran variedad de aplicaciones este ámbito y en el de la comunicación.
Es un término algo contradictorio, ya que a pesar de estar dentro del ámbito de la escritura, no tiene nada que ver con esta en el estricto sentido de la palabra, pues como bien dice el título del artículo “es el arte de dibujar letras”, es decir, como llevar a cabo una ilustración a través de la escritura. Y, como pasa en cualquier técnica artística de carácter pictórico o ilustrativo. El lettering permite una amplia gama de materiales para su elaboración. Desde el más sencillo como es el lápiz o el bolígrafo, pasando por plumas, acuarelas, rotuladores, tizas o incluso pintura, como es el acrílico.
Es por ello por lo que el lettering no se utiliza para escribir grandes cuerpos de texto, si no para pequeños mensajes que no superen un número de palabras, ya que al ser totalmente manual y libre, en un trazo artístico su legibilidad se ve reducida. Sin embargo, su uso es muy llamativo para la realización de cabeceras o títulos puntuales, para llamar la atención sobre algún artículo, para nombres o letreros de comercios o productos, para invitaciones…

¿Qué materiales se usan para llevar a cabo distintos tipos de lettering?

En primer lugar hay que tener en cuenta que el lettering no es una forma de escribir directamente sobre el papel como es nuestra propia escritura, por lo que previamente es necesario realizar un boceto lo más fiel posible a la composición final. Este boceto se utiliza para decidir cómo se distribuirán las letras en el espacio del papel. Y eso lo realizamos con lo que todos los diseñadores gráficos conocemos como el material principal, el lápiz. Eso sí, el lápiz de tener una cierta dureza para que no manche el papel y estar siempre afilado.
Después de realizar el boceto a lápiz, podemos rotularlo con un bolígrafo de tinta del grosor que queramos, para posteriormente calcarlo en el diseño final, por lo que realmente no es necesario que tengamos una letra y un pulso excepcional.
Otro punto a tener en cuenta es utilizar un papel con una cierta calidad y el mejor papel para el lettering es el de puntos. Estos puntos nos sirven de guía, de manera que podremos situar las letras con exactitud y sin demasiada dificultad, para experimentar más con la forma y tamaños de las letras.
Además, también es importante la textura y el grosor del papel, para que el material que empleemos para dibujar la letra deslice bien por la superficie y para que la tinta no traspase.
Una vez que ya tienes los dos materiales principales, puedes experimentar con otros distintos, siempre teniendo en cuenta que sean adecuados para dibujar las letras de la manera más fácil posible.
Por ejemplo si queremos dibujar con bolígrafos, debemos tener en cuenta que la tinta de estos debe ser fluida para evitar que la punta se atasque en el papel, por los que los bolígrafos de tinta líquida y de gel serán la mejor opción. Además los hay en una gran gama de colores.

¡Solo para valientes!…

También nos podemos aventurar a dibujar con rotuladores de pincel para un tipo de lettering conocido como Brush lettering, que comentaremos más adelante. Con este material podrás hacer importantes variaciones de tamaño y grosor, así como de textura de trazo, dependiendo del tipo de rotulador que se utilice, además de contar también con una amplia gama de colores. Con este material los dibujos serán mucho más dinámicos y artísticos.
Y, si ya eres un valiente del lettering, puedes utilizar pinceles para dibujar con pintura acrílica, acuarela o tintas. Este tipo de materiales necesitarán de un soporte más resistente en cuanto a grosor.  Un papel de dibujo grueso para soportar el peso del pigmento y el agua.
Para crear trazos y texturas se podrán utilizar distintos tipos de pinceles para dar mayor o menor grosor, así como para dibujar un trazo más recto u otro más oblicuo.

¿Todo el lettering es igual?

Pues no, el lettering tiene distintos tipos de letra o composición dependiendo de la forma de las mismas, los materiales utilizados, el tipo de trazo…

Caligrafía Profesional, Brush Lettering.

El Brush Lettering,  es el estilo que más se parece a la caligrafía profesional, con formas curvas y las letras ligadas entre sí, por lo que se realiza, como la caligrafía con un solo trazo, aunque más libre en cuanto a su precisión.
Los materiales que se pueden utilizar para este tipo de lettering son aquellos cuya aplicación se realiza con pincel, como las acuarelas, las pinturas acrílicas y cualquier tipo de tinta, aunque también existen unos rotuladores de punta de pincel que hacen el mismo efecto que las tintas, aunque de resultado instantáneo al no tener que secar.

Caligrafía Vintage, Chalk Lettering.

El Chalk Lettering combina distintos tipos de letra, desde las más simples hasta las más complicadas, así como la utilización de distintos tamaños y grosores. Este tipo de diseño tiene un soporte muy especial, la pizarra, por lo que el material empleado para dibujarlo es la tiza o los rotuladores de tiza, por lo que es una técnica muy intuitiva y libre de ejecutar sin miedo a equivocarse, ya que se puede borrar sin problema y vuelta a empezar.
Además, este tipo de lettering suele ir dibujado sobre banners y acompañado de dibujos florales.
Los resultados de este tipo de lettering aportan un toque algo vintage, tanto por el tipo de trazo que se suele emplear como por la textura que aporta el soporte y el material.

Caligrafía Atractiva, Hand Lettering.

El Hand Lettering, del que podríamos decir que es la rama más artística y libre del lettering, hasta llegar a ser un poco caótico, aunque se obtienen resultados muy atractivos y llamativos, que llamarán descaradamente la atención del público.
Técnicamente, este tipo de lettering, mezcla palabras formadas por letras mayúsculas y rectas, en una composición muy vertical, con palabras compuestas por letras minúsculas y cursivas, que le aportan dinamismo y dulzura a la dureza de las letras rectas.  Además en este estilo, las letras no se realizan únicamente con relleno o trazo, si no que nos encontramos ambos juntos e incluso se duplican para crear composiciones con mayor profundidad y carga artística.
Al igual que se juega con los tamaños, se juega también con el color, el tipo de trazo, la textura e incluso los materiales.

Caligrafía atractiva, hand lettering.

Fuente: www.revistadigital.inesem.es