El marcado CE es una de las herramientas más importantes de la Unión Europea para garantizar la libre circulación de productos entre sus Estados Miembros, asegurando al mismo tiempo que estos cumplen con la legislación vigente.

El uso del marcado CE aporta ventajas tanto a los fabricantes como a los consumidores: Por un lado, los fabricantes se benefician de que, obteniendo dicho marcado, pueden comercializar sus productos en todos los países de la UE. Del mismo modo, para obtener el marcado se fijan unos requisitos estandarizados y aplicables a los fabricantes de todos los países sin distinción, por lo que se asegura la igualdad de trato y se  evita que haya discriminación. Por otro lado, para los consumidores el marcado CE aporta una la ventaja clara: el poder confiar en los productos que adquieren en el mercado, ya que tener dicho marcado implica cumplir con los requisitos legales, entre ellos los relativos a la seguridad de uso de estos productos.

A continuación vamos a hablar brevemente sobre qué es el marcado CE y cuál es su origen. Para obtener más información, puedes descargarte el documento de la Comisión Europea Guía azul del Marcado CE donde se habla más profundamente de todo lo relacionado a él.

 

¿Qué es el marcado CE?

El marcado CE (“Conformidad Europea”) es el testimonio por parte del fabricante de que su producto cumple con los requisitos legales y técnicos en materia de seguridad de los Estados miembros de la Unión Europea.

Dicho de otro modo, el marcado CE indica el cumplimiento de un producto con la legislación de la UE aplicable, y es la consecuencia visible de un proceso de evaluación de la conformidad de dicho producto.

 

Hay que remarcar que este marcado no debe fijarse para cualquier tipo de productos, sino que solo aplica a un producto si éste se encuentra dentro del alcance de las llamadas Directivas y reglamentos de Nuevo Enfoque”. En cada una de estas directivas y reglamentos europeos, se detalla qué tipo de productos deben llevar el marcado CE, así como el proceso de evaluación de la conformidad que se requiere para poder obtener dicho marcado (según el tipo de producto, este proceso de evaluación puede ser realizado por el propio fabricante, o bien participar también algún organismo externo independiente, como por ejemplo entidades certificadoras o laboratorios, entre otros).

Una vez obtenido el marcado CE, los productos podrán ser introducidos en el Espacio Económico Europeo y en Turquía, aunque estos no tienen por qué haber sido fabricados en estos países. Esto significa que los estados miembros no pueden restringir la puesta en el mercado de productos con marcado CE, a menos que dicha restricción esté justificada por pruebas de la “no conformidad” de un producto en concreto con los requisitos de dicho marcado.

En resumen: El marcado CE es un indicador (pero no una prueba) de la conformidad de un producto con la legislación de la UE, y permite la libre circulación de este dentro del mercado europeo tanto si dichos productos han sido fabricados en el Espacio Económico Europeo como en otro país externo.

 

¿Cuál es el origen del Marcado CE?

Desde que se creó la Comunidad Económica Europea (CEE) en 1957, uno de sus objetivos principales fue la eliminación de las barreras al comercio de productos entre sus países. Esto significaba que los productos fabricados en un país debían poder ser comercializados en el resto de países sin ningún tipo de barreras. Para ello, inicialmente se eliminaron las barreras arancelarias (aranceles en las fronteras). No obstante, en la práctica el comercio de productos entre los países siguió teniendo restricciones por las llamadas “barreras no arancelarias”. Estas barreras no arancelarias consistían en requisitos nacionales que cada país ponía a los productos para permitir que estos fueran comercializados en su territorio, lo que hacía que en la práctica las empresas que querían exportar bienes a otros países de la CEE tuvieran restricciones que aumentaban sus costes al tener que cumplir los requisitos específicos de cada país, lo cual era contrario al objetivo que se buscaba conseguir.

 

El Nuevo Enfoque 

El Nuevo Enfoque aprobado en 1985 fue la consecuencia legislativa de la sentencia de Cassis de Dijon.

El principio de reconocimiento mutuo (+info)

 

El “principio de reconocimiento mutuo” supuso un paso más en la eliminación de las barreras al comercio entre los Estados miembros, y fue el punto de partida para alcanzar el objetivo de eliminar las barreras no arancelarias y garantizar el acceso al mercado único de aquellos productos cuya legislación no está armonizada a escala europea.

 

 

 

Fuente: www.pdcahome.com