Las guías de estilo, también denominadas libros de estilo, hacen referencia en el ámbito del marketing online a los manuales para el diseño uniforme de páginas web. Aquí, además de las propias páginas web, también se engloban las cuentas en las redes sociales y las aplicaciones. Una guía de estilo está estrechamente relacionada tanto con el diseño corporativo como con la identidad corporativa de las empresas y se encarga de que la identidad visual de la empresa en cuestión también pueda ser reconocida inmediatamente en la red. A este respecto, las guías de estilo web resultan necesarias para presentar a las empresas como una unidad en la totalidad de los canales de comunicación en los que aparece, ya sea en las redes sociales, a través de los correos electrónicos, en la propia página web o en otras publicaciones. Este tipo de manuales ofrecen directrices para todos los trabajadores acerca de cómo se tiene que representar a la empresa tanto a nivel visual como textual para que los clientes (potenciales) puedan clasificarla enseguida.

Por lo tanto, una guía de estilo digital para las páginas web engloba mucho más que información para el logo y el rótulo empresarial: esta determina, además del tipo de letra y los colores, el diseño de las imágenes o la presentación de los elementos e incluye datos relativos al tono del texto. Si se hace uso del libro de estilo, la página web obtiene un aspecto uniforme, incluso si se da el caso de que haya varios diseñadores web implicados en la elaboración de cada una de las áreas de la página web.

 

¿Por qué son tan importantes las guías de estilo?

Los responsables de las empresas se enfrentan tarde o temprano a la pregunta de cuál es la mejor manera de que la página web refleje la esencia de la empresa y cómo los visitantes de la misma pueden evaluarla de manera correcta e inmediata. Las respuestas a estas preguntas desembocan en la guía de estilo, ya que esta agrupa los resultados obtenidos y crea los fundamentos para la elaboración de la página web. Los manuales de estilo son importantes porque tan solo con su ayuda se puede configurar la página web de manera unitaria y adecuándose al público objetivo. De este modo, es posible reconocer rápidamente a la marca en Internet. Una página web concebida adecuadamente se encarga, por lo tanto, de que los visitantes puedan identificarse con más facilidad con la marca e incluso de que estos la recomienden, a la par que transmite profesionalidad y seriedad, por lo que los clientes o usuarios se sienten atraídos por ella y permanecen más tiempo en la página.

 

¿Cómo crear el manual de estilo ideal?

Para elaborar una buena guía de estilo es indispensable tener en cuenta al público objetivo de la página web. Un ejemplo de ello es que un proveedor de servicios financieros nunca tutearía a sus clientes. En el sector servicios se suele tratar de “usted” a los clientes en un tono formal y serio, lo cual hace que la comunicación cara a cara se transmita al contenido de la página web: si en la empresa se utiliza mayoritariamente la forma “usted”, esto también se ha de aplicar a la página web y se advertirá expresamente en la guía de estilo. Si, por el contrario, se quiere crear un portal para adolescentes, la forma “usted” resultará demasiado formal y, por tanto, inadecuada. Esto puede espantar a la audiencia principal debido a que no se siente identificada, por lo que abandonará el portal y buscará otro.

 

Analizar al público objetivo y determinar la filosofía empresarial

A la hora de crear una guía de estilo web se deben tener en cuenta tanto la filosofía empresarial o la identidad corporativa como el público objetivo al que va dirigida. Para averiguar cuál es, se necesita una amplia recopilación de datos, así como un extenso análisis de los mismos. En este caso, entran en juego la edad, el género, la educación, las circunstancias vitales y los intereses de la audiencia y estos se deben definir de la manera más exacta posible. Solo quien conozca a sus clientes o lectores podrá crear páginas web destinadas a un público específico y con los contenidos adecuados. Asimismo, la guía de estilo también debe dejar patente cuál es la filosofía empresarial, sus objetivos o la terminología que se tiene que emplear. ¿Qué representa la empresa y qué términos es esencial utilizar en la página web para transmitirles sus propios ideales a los clientes y a los lectores?

 

La terminología, los colores y la tipografía

La imagen corporativa y los datos sobre el público objetivo también deben formar parte de las especificaciones relativas al diseño de las páginas web. Para que aumente el valor de reconocimiento, la mayoría de páginas web incorporan, por ejemplo, colores en el logo de la empresa. El público objetivo, por su parte, es otro de los factores que influyen en el color. De esta manera, las páginas web dirigidas a un público joven recurren en la mayoría de los casos a colores más llamativos que las que van destinadas a uno más mayor. En el caso de este último grupo, se tiende a recurrir a un diseño sencillo con colores más apagados. Habitualmente, se puede despertar el interés de un público objetivo joven mediante el uso de una tipografía inusual, mientras que, por el contrario, el estilo más clásico es sinónimo de seriedad. Aun así, la legibilidad resulta mucho más importante que las consideraciones anteriores, y es que un tipo de letra extravagante que sea difícil de leer tampoco llama la atención de los visitantes más jóvenes.

Las guías de estilo deben contener información acerca de los colores, las palabras, los iconos, y otros factores que no deben usarse bajo ningún concepto. Algunos términos con una connotación negativa pueden despertar en los lectores ciertas asociaciones de las que es recomendable que la página web o la empresa responsable se distancien. Lo mismo es de aplicación en el caso de los colores y de los gráficos, con respecto a los que surgen preguntas en torno a las combinaciones de colores no deseadas y a los contenidos de imagen a evitar.

 

 

 

 

Fuente: www.1and1.mx